Plaza Navona
Plaza Navona (Piazza Navona) es un sitio Romano que se llamaba al tiempo de Roma antigua Circus Agonalis (el Estadio para los Juegos) que todavía mantiene hoy la forma y las dimensiones (240x65m) del Estadio de Domiciàno (el Emperador Romano de la familia de los Flavios que reinó de 81 a 96) sobre las cuales arruinas se encuentran las conctrucciònes actuales que delimitan el antiguo perímetro.
Sobre su lado Occidental (numerado opuesto a la dirección del Panteón) se encuentra Palazzo Pamphili construido por Girolamo Rainaldi del 1644 al 1650 y hoy sede de la Embajada Brasileña con los frescos de Pietro da Cortona en la bóveda del salón principal.
La iglesia de Santa Agnès en Agone (Sant'Agnese in Agone, más lejos, sobre el mismo lado de la plaza) fue comenzada por Girolamo Rainaldi en 1632 y se acabó en 1650, casi totalmente construida por Borromini. Sobre el lado opuesto la iglesia de Nuestra Dama del Corazón Sagrado (Nostra Signora del Sacro Cuore): su fachada ha sido construida por Bernardo Rossellino por el jubilo de 1450.
El complejo monumental de la Plaza Navona comprende tres fuentes: la Funtana del Moreno, la Funtana del Neptuno (llamada también fuente de los Calderari para la vecindad de muchos caldereros en los alrededores próximos) con sus estanques concebidos y construidos por Giacomo Della Porta, y la famosa Funtana de los Cuatro Ríos, comenzada en 1647 y acabada en 1651 por Gianlorenzo Bernini bajo Papa Gregorio XIII que representa los cuatro ríos más importantes de la época así como los cuatro puntos cardinales y los cuatro continentes de la Tierra (el Danubio para Europa con un caballo, el Nilo para África con un león, el Rio de la Plata para Américas con un armadillo y el Ganges para Asia con un serpiente).
Hoy, visitando la Plaza Navona en Roma, podemos ver allí a numerosos pintores que exponen sus trabajos (como los pintores de cuadros de Montmartre en París), algunas "estatuas vivas" (son mimos en verdad) y muchos dibujantes caricaturistas quienes aportan a este sitio magnífico un matiz divertido y una arte diferente.
La arqueología Romana reutilizada por los artistas Barrocos puede ser admirada solamente en la ciudad más bella del mundo y si usted verdaderamente quiere sentir el perfume de los siglos, siéntese y póngase a gusto en nuestros Microbus. Tendremos el cuidado de describirle lo que usted jamás había visto y tampoco imaginado: las maravillas de Roma.
Plaza Navona puede ser visitada solamente marchando en el interior y dando fascinante paseo siguendo su forma elíptica.
Sólo un guía privado de Roma puede ser excitado entrando en el guión Barroco de Plaza Navona para describir el agua centelleante que brota de fuentes dibujadas por un genial maestro de arte como Gianlorenzo Bernini.



